lunes, 1 de octubre de 2012


“Hogar, dulce hogar”         ¿Bueno, bonito y barato…?


Los famosos tres “B”,  es lo que todos andamos buscando. No importa qué queremos o necesitamos comprar, siempre tratamos de encontrar lo mejor por la suma que nuestro presupuesto nos permite.

Entre las cosas más costosas, que uno pueda adquirir durante su vida, indudablemente se encuentra la tan anhelada casa propia.
¿Pero será posible, si uno podría conseguirla buena, bonita y barata además?

Empezando por los precios de los lotes para construir, hasta los materiales de construcción en si todo es…no caro… ¡carísimo!
Queda comprar algo ya hecho, pero…
Al menos en mi país, Costa Rica, ya no se consigue una casa,  bueno…casita… por debajo de 65.000 Dólares. Estamos hablando de un huevito, de verdad. No más de 70-80m². Y muchas veces estos –huevitos- se encuentren un en lugares o muy alejados de todo, o en estas partes, donde la vida realmente no vale mucho. Triste, pero esta es nuestra realidad.

Sin embargo hoy les quiero hablar de una alternativa, la cual tal vez debería tomar en cuenta.
Les hablo de las casas hechas con contenedores. Sí, ha leído bien…contenedores…de estos, que llevan los camiones y luego los barcos.
Antes de cualquier reacción adversa, les sugiero seguir leyendo un poquito más.
A la mejor al final su manera de pensar cambiará radicalmente.


Actualmente hay unos 18 millones de contenedores dando la vuelta por el mundo. Fueron hecho para llevar en sus entrañas todo tipo da carga.
Todos los contenedores del mundo vienen en las mismas medidas de norma.
De largo pueden medir 6 o 12 metros (20 y 40 pies), siempre tienen 2,40m de ancho y 2,60m de alto.
Esta medida estándar hace, que alrededor del mundo cualquier tráiler, tren, barco o grúa pueda transportarlos. Llevarlas al lugar deseado es, como dicen, un juego de niños.
Un contenedor de 20 pies, o sea 6 metros, pesa 2,4 toneladas y aguanta 10 veces esto como carga. El de 12 metros aguanta un poquito menos.
Contenedores son hechos de acero “Corton”, listos para enfrentar cualquier tempestad en alta mar.
Los estiban hasta en nueve filas una sobre la otra, con todo y carga. Esperan a veces meses en los diferentes puertos del mundo, a la intemperie y bajo todo tipo de clima.
Son cargados, transportados, subidos y bajados, transportados, descargados, cargados, transportados… una, y otra y otra vez…
…y bajo condiciones normales, aguanten este trajín hasta por 25 años.

Entonces se presenta la pregunta: ¿Por qué no utilizarlos como módulos de construcción?


En Europa se han utilizados desde siempre como oficinas portátiles. Listos con ventanas y puertas, paredes aislantes, con aire acondicionado, calefacción, líneas eléctricas y telefónicas, así como con un servicio sanitario completamente funcional valen unos 4000 Euro, para unos 30m², o sea el contenedor de 12m de largo.
El precio por un contenedor nuevo, de 6m, anda en unos 3000 Dólares, usados valen a mitad.  Para poder construir una casa que consta de tres cuartos, cocina, sala comedor y baño se necesitarían entre 3-4 contenedores, lo que en el caso de las unidades usadas significarían entre 4500 – 6000 Dólares.
Digamos que la conversión de contenedores a hogar costará unos 10.000 Dólares extra…porque hay desde lo más sencillo hasta lo casi lujoso, estaríamos hablando de unos 16.000 Dólares a lo sumo.


Contenedores se adaptan a prácticamente cualquier terreno, se pueden subir en basas, para aquellas zonas que corren Riesco de inundarse durante el invierno. Se puede construir en dos, tres y más pisos.
Hay la posibilidad de revestirlos, para darles la apariencia que uno prefiere.
Los pisos pueden ser de varios materiales…pero uno podría hasta dejar los originales de madera…
Realmente las posibilidades son infinitas y hasta arquitectos de renombre han puestos sus ojos en esta magnífica posibilidad de construir. Es como jugar con Legos gigantes.

Uno puede alistar los módulos en una parte distinta y luego transportarlas, ya una vez listas, a su lugar definitivo.

Pero los contenedores se dejen transformar en lo que uno necesita. Ya sea una oficina, una bodega, un establo o una extensión a una casa ya existente.
Como ya lo mencioné antes…las posibilidades son ilimitadas.
A continuación les mostraré unas casas, negocios y establos hechos con contenedores y en la próxima entrega les mostraré paso a paso la transformación de una caja de acero a una cabaña vacacional.


Esta casa es realmente grande y me puedo imaginar que en ella podrían vivir padres e hijos…juntos, pero no revueltos. En total se emplearon 12 contenedores de 6m cada uno.


Un ejemplo para una construcción en basas. 


Otra casa grande, esta vez en una zona templada, donde se aprecia muy bien que ni el frío ni la nieve son un problema. Todo está en el aislamiento necesario o una ventilación adecuada.


Dos posibles cabañas vacacionales. La ventaja: uno las puede llevar a dónde sea sin muchos problemas y se pueden construir de una manera, que queden totalmente cerradas. En la primera se ve muy bien, que la terraza entera se pode subir y así sellar el contenedor por completo.

 
La misma casa, una vez por fuera y otra por dentro



En la primera foto aún se dejan ver muy bien los contenedores, antes de revistirlos.

Una casa muy básica, hecha de dos contenedores de 6m. Sin embargo hay dos cuartos, sala7comedor, cocina y baño.

Aquí ejemplos para una bodega o un garaje y un establo



Varias casas multifamiliares en Austria y Alemania y de último un edificio con 33 apartamentos para estudiantes en Holanda



Dos locales  comerciales


Sin palabras realmente…

Por hoy los dejo con estas imágenes y ojala con la inquietud de pensar un poco más seriamente acerca de la posibilidad de construir la casa de sus sueños o su anhelado negocio con la ayuda de contenedores.
Si la ley alemana de construcción, la cual es diez veces más exigente que la ley costarricense, no tiene nada que objetar, no debería haber ningún problema con los permisos.
De una vez les invito para que no se pierdan la segunda parte, como ya  mencionado, con la transformación paso a paso de un contenedor en una casa vacacional

domingo, 16 de septiembre de 2012



Hoy les quiero presentar una manera muy económica de hacerse algunos muebles…con tarimas de transporte.
Si, ha leído bien, con estas tarimas de madera, que se usan para transportar un sinfín de mercadería.
En las fabricas de tarimas las venden nuevas y muy baratas, pero se vez en cuando hasta las regalan en estos almacenes, que venden electrodomésticos o en los grandes supermercados. Hasta las que están dañadas nos pueden servir.
Y antes, de que me digan nada…mejor les enseño algunos ejemplos, de qué se puede hacer con estas tarimas.


















¿Ya vieron? Me imagino que muchos de ustedes nunca hubieran pensado en utilizar estas tarimas como materia para construir lindos muebles.
Las posibilidades son realmente infinitas.

En estos días todo está tan caro, que aquel dicho de Albert Einstein cobra más fuerza que nunca:
” En momentos de crisis es más importante la imaginación que el conocimiento.”

lunes, 10 de septiembre de 2012




Si no es una…es la otra…
…tal parece, que en esta vida las cosas nunca salen como deberían.

De jóvenes están llenos de sueños y anhelos, pero se ven limitado por la falta de recursos. Así que se ponen a estudiar para más adelante poder emplearse en un trabajo, que supuestamente les va asegurar aquellos fondos tan ansiados.

Pasa el tiempo…

…les costó un mundo, estudiaron día y noche…, pero finalmente lograron graduarse y conseguir este empleo tan maravilloso.
Empezaron a trabajar y se dieron cuenta, que el dinero aún no alcanzaba para todo lo que querían realizar…,
...porque mientras tanto se casaron, tuvieron hijos y una buena parte del dinero tan duramente ganado se les iba en los gastos del hogar.
Así que se llevaron trabajo para la casa, trabajaron horas extra  y hasta pensaron seriamente en un segundo empleo para los fines de semana…todo, con tal de alcanzar este sueño suyo, que seguía allí latente…

Sin que se dieron cuenta, los años corrían y como de la nada un día apareció su cumpleaños número 40. Se dieron media vuelta, y ya tenían 45…

…los hijos, ahora grandes, se encuentran en plena carrera para poder alcanzar sus propios sueños y finalmente dejan el nido,

Como ahora la casa está tan silenciosa, ustedes logran escuchar de nuevo el llamado de aquel anhelo, que tuvieron que aplazar durante todos estos años.
Entonces, con una taza de café y muchas ganas, se sientan en el corredor de tu casa, a desempolvar este antiguo sueño…
…y de repente les golpea la cruda realidad…ya no cuentan con la misma energía que antes.
Lo que años atrás parecía ser una aventura verdaderamente irresistible, ahora les parece más bien una hazaña sencillamente inaceptable.

Así que,
…de verdad,  hay que disfrutar la vida con lo que se tiene ahora, porque posiblemente nunca se podrá tener todo al mismo tiempo.

domingo, 9 de septiembre de 2012



Hasta de las piedras, que se nos ponen en el camino, podemos construir algo bello.
                                                                 Johann Wolfgang von Goethe

Desde el 2009 nos están diciendo, que ya vamos a salir de la crisis. Pero a cambio…, cada día nos entramos más en ella.
Ésta no es la primera crisis que atraviesa el mundo y no me atrevo pronosticar, si va a ser la última.

Me recuerdo muy bien de la gran crisis de los años 70 y sobre todo de algo, que dijo mi abuela entonces: “Hace falta una guerra, para que esto se arregla.”
Por supuesto que mi abuela no deseaba ninguna nueva guerra, porque había vivido las dos Guerras Mundiales.
No, ella se refería al hecho, de que durante una crisis tan grande, como la provocada por una guerra, normalmente surgen las mejores ideas.

Tal como lo dijo Albert Einstein: “La creatividad nace de la angustia. Como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis, que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis, se supera a sí mismo, sin ser superado.”

Entonces, tal vez ya haya llegado el momento en que deberíamos de dejar de quejarnos tanto de los efectos de la famosa crisis y empezar a buscarle el lado amable…para llamarlo así. Tomémosla como un desafío.

Claro, ahora me van a preguntar, cómo sacar algo positivo de todo esto.
Bueno, no hay una fórmula mágica.
Existen mil y una manera y cada uno tiene que encontrar, la que mejor se acopla a su persona, sus conocimientos y habilidades.

Aquí mismo, en este blog, se pueden hallar un sinfín de ideas e inspiraciones para cosas, que se pueden hacer…ya sea, para lograr ahorrar algo de dinero en su hogar, o ya para llevar algo acabo lo cual poder vender.
En ambos casos ya hubieran descubierto al menos una forma de cómo aliviar un  poco la situación.

Todos somos buenos en algo. Muchas veces somos muy buenos en algo, que tiene nada que ver con nuestros estudios o profesiones, con lo que normalmente hacemos…, o hacíamos, para ganarnos la vida.
Gracias a Dios, no somos buenos en las mismas cosas.

A mi vecina le encantan los queques, pero ella es un desastre en la cocina. Modestia aparte soy muy buena en este campo, así que, una vez a la semana le vendo algo de mi repostería y con lo que me gano, ajusto para lo que hace falta en nuestra casa.
Otra vecina se dio cuenta de mis panes caseros, y ya me encargó unos para estos días.
Probablemente no voy a ganar una fortuna con eso…
…pero  a la larga… ¿quién sabe?

Bueno, lo que quiero decir con eso es, que no tengamos pereza a la posibilidad de encontrar una salida o una solución, porque tal como se mencionó al principio…
…hasta de las piedras, que se nos ponen en el camino, podemos construir algo bello.
                                                

viernes, 24 de agosto de 2012

Ajustando velas


“No podemos dirigir al viento, ni nadie puede hacer que amanezca, pero si podemos ajustar las velas y disfrutar de cada despertar”
                                                                                   Miguel A. Cornejo

Creo que no soy la única que se ha dado cuenta, de que estos son tiempos bastantes difíciles y muy cambiantes.
Cada día las cosas se complican más.

El clima está hecho un desastre, los trabajos son más y más escasos, los precios  suben y suben, la gente es increíblemente irritada y seguridad ciudadana deja demasiado que desear.
A ratos uno quisiera salir corriendo… ¿pero hacia dónde?
Es que…por todos lados el asunto está serio.

Por más que la gente del gobierno nos quiere pintar todo de color rosa, no somos tan idiotas para no darnos cuenta, de que la realidad es de color hormiga.
Nada más hay que ir al súper, a comprar ropa, a echar gasolina o comerse un gallito en la soda de la esquina…todo está más caro…ni hablar de luz, agua, bus etc.

Pero los salarios son los mismos y mejor ni chistear, Dios guarde, pedir aumento…ya que, dichosa la persona que aún cuenta con un empleo.
Tal como está la situación, que sobra gente que esté dispuesta a trabajar más horas  y por menos sueldo.

Por más que nos resistimos, no nos queda otra que morder la manzana agria y adaptarnos a todo esto, porque…
… aunque no soy economista ni nada por el estilo…pero yo les puedo asegurar que esto va para largo.
Es que, -no hay por dónde-, como diría el Chavo. Hasta las grandes potencias mundiales están en aprietos y gústenos o no, pero son ellos, los que muevan las finanzas de países como Costa Rica.

¿Entonces… qué hacer?
¿Rendirnos? ¿Tirar la toalla?

¡Nada de eso!
Ahora más que nunca hay que ajustar velas.

Tenemos que ser muy cuidadosos con cada cinco.
Hay que planear bien, cuidar mucho lo que tenemos, ser ordenado, eliminar posibles derroches y excesos, cambiar algunos hábitos y crear otros nuevos.

Ahora deberíamos trabajar más en nuestra forma de ser.
De nada nos va a servir golpear la cabeza contra la pared.
Hemos perdido suficiente ya, no hace falta también perder la cabeza y la dulzura.
Aunque gritemos y zapateamos, no vamos a ganar nada…fuera de una úlcera.

Hay un viejo refrán, que dice, que en cada calamidad se esconde una oportunidad.
Procuremos de disfrutar de cada despertar y alistémonos para ir en búsqueda de esta oportunidad…
En otras palabras…si la vida nos da limones, vayamos por azúcar y hacemos limonada.

Thomas Alva Edison inventó la luz eléctrica, porque temía a la oscuridad e Isaac Newton logró explicarse a sí mismo y al mundo la ley de la gravedad, gracias a que le cayera una manzana en la cabeza.
La necesidad es la madre de la invención…todos hemos escuchado esto alguna vez, y es absolutamente cierto.

Nunca se inventaron tantas recetas con papa, que durante la Segunda Guerra Mundial, cuando prácticamente lo único que había para cocinar eran papas. Igualmente se inventó el café de malta, ya que ni pensar en café de verdad.
Los zapatos tenían suelas de madera, porque todo el hule se necesitaba para las llantas de los camiones militares.
La ropa se descosía con mucho cuidado, para poder darle vuelta a la tela y así usar la prenda como si fuera nueva.

No digo, que tenemos que llegar a esos extremos (al menos todavía no, jajaja), pero tal como yo lo veo, hay muchísimo que se puede hacer, para poder hacerle frente a esta crisis.
Empecemos con ir ajustando velas y tratar de disfrutar cada despertar.



miércoles, 22 de agosto de 2012

De la farmacia de Dios


Plantas medicinales

La medicina “convencional” nos tiene enfermos a todos.  Sus efectos secundarios muchas veces son terribles y así la supuesta cura nos parece peor que la enfermedad en sí.

“Cuando una medicina no hace daño, deberíamos alegrarnos y no exigir además que sirva para algo”
                                                                   Pierre Auguste Caron

Hoy más que nunca volvemos nuestros ojos en los remedios de las abuelas y con ello en las plantas medicinales
El tratamiento médico a base d plantas se conoce como la fitoterápia y más y más médicos y pacientes alrededor del mundo recorren hoy en día a este tipo de tratamiento.
En lo personal creo firmemente en el poder curativo de muchísimas plantas y por ende tengo fe en su uso.
Para mí, todas las plantas medicinales vienen de “La Farmacia de Dios”. Para mí s un hecho, de que Él nos ha provisto con todos los remedios necesarios, para curar todos nuestros males.
Uno de los pocos efectos secundarios del uso de las plantas es, que una gran parte de ellos los podemos tener siempre a la mano, ya sea sembradas en nuestro jardín, o en una maseta o en forma de condimentos en la cocina.
 Otro punto a favor es el costo. Salvo a unos productos ya listos, que se consiguen en las tiendas especializadas, la adquisición de plantas medicinales por lo general sale sumamente económico.


Pero utilizando plantas para obtener una medicina natural, no significa que no nos podemos hacer igualmente un terrible daño, si no tomemos ciertas precauciones.
Antes de tomarnos cualquier remedio, deberíamos consultar siempre al médico.
Así mismo hay que seguir las instrucciones de las preparaciones y dosis indicadas al pie de la letra.
Muy importante es también, conocer a manera cierta cada planta que vamos a preparar, ya sea para el consumo o para su uso externo.
De las más de 260.00 plantas conocidas hasta el día de hoy, apenas alrededor de un 10%  están siendo utilizadas por sus propiedades medicinales.
Si no estemos 100% seguros, es aconsejable consultar a un experto o mejor vayamos a una macrobiótica a conseguir preparados ya listos.

La fitoterápia no es nada nuevo. Desde los principios de los tiempos el ser humano recorrió a remedios naturales. El Papiro de Ebers (1700 a.C.),  encontrado en las ruinas de Luxor, da fe del uso medicinal de unas 700 plantas, entre ellas el ajo o la adormidera.
Desde hace más de 10 000 años los chinos y otros pueblos asiáticos recorren a esta forma de tratar enfermedades.
Pero fueron los antiguos griegos y romanos los primeros en sistematizar en el mundo occidente el estudio de las plantas medicinales.

En la sección, que llamé “La Farmacia de Dios”, encontrarán una selección de plantas medicinales muy comunes, al igual que las respectivas formas de su uso y manera de preparación.
A continuación les doy algunas explicaciones acerca de ciertos términos.

Infusión: 
Se calienta el agua y se añade la parte de la planta (fresca o secada) en el primer hervor. Seguidamente se aparta del fuego, se tapa y se deja reposar unos minutos. La infusión una vez hecha no debe hervir. Ojala, sí se pudiera preparar con las partes jóvenes de la planta, como hojas, flores y semillas.

Decocción:
Así se llama el proceso por el cual la planta (fresca o secada) se hierve en agua durante un periodo de tiempo determinado. Se usa este procedimiento con las partes más duras, como corteza, hojas coriáceas, raíces y tallos.
Reducción:
Es cuando la cocción se lleva a cabo durante más de 20 minutos, se produce la reducción. Se emplea para principios activos que resisten el calor y de los que se necesita, por su escasa proporción, una mayor concentración.

Maceración:
Esta consiste en dejar reposar las plantas en agua fría durante algunas horas. Sirve para extraer principios activos inestables frente al calor pero solubles en agua.

Tintura o vinos medicinales:
Aquí hablamos de la maceración hecha en alcohol y normalmente lleva una parte de la planta por cinco de alcohol. Se usa si los principios activos no se disuelven bien en agua o son de sabor desagradable, empleándose generalmente planta seca.
Si dichas tinturas (o licores) y vinos son para el consumo, se utiliza por lo general un tipo de guarro blanco o vino tinto respectivamente.
Para la elaboración de las tinturas para uso exclusivamente exterior, se usa alcohol de fricción.

Jarabes:
Son disoluciones de azúcar en agua a las que después se les añade la planta.
Zumo o jugo:
 Se obtiene cuando se trituran las plantas frescas y luego se tamiza el líquido.

Aceites medicinales:
Al igual que el alcohol, el aceite es otro de los disolventes más usados. De hecho hay ciertas plantas que transfieren mejor sus principios activos al aceite. Son los más utilizados para uso externo (friegas, masajes o untes).

Cataplasmas o compresas:
Estos se hacen hirviendo la planta o sometiéndola a la acción del agua. Las plantas hervidas se envuelven en paños delgados que se sitúan sobre la zona a tratar.
Vahos o baños al vapor:
Se preparan con hierbas aromáticas, las cuales se hierven en agua. El vapor que se desprende del recipiente una vez retirado éste del fuego, es el que se debe inhalar.

Las plantas medicinales, usadas de manera responsable y correcta, pueden convertirse en nuestras mejores y mayores aliadas, cuando se trata de combatir diversas enfermedades.